¡Hola! Después de una Semana Santa con algo de buen tiempo por fin, me gustaría compartir esta semana este cuadro de hace años que nos traslada a la costa cantábrica.

Está realizado en óleo y tiene unos 13 años ya. De la misma época que el bodegón. Y lo tengo colgado en el salón de mi casa en Ajo.

El paisaje del cuadro me recuerda a la playa del pueblo, aunque no sea esa precisamente, y a los paseos que solemos dar cerca de la orilla.

Me gusta especialmente la luz, la paz que transmite ese atardecer y la sensación de que todo cambia, como las olas, pero a la vez perdura, como el mar.

Es junto a todas las tonalidades de verde que cubren ahora mismo los campos, el color predominante en el pueblo.